El nuevo modelo de monetización en TikTok: la erotización implícita del ASMR en vivo

TikTok ha endurecido sus políticas contra el contenido sexual explícito y hoy es mucho menos común encontrar el soft porn que abundaba hace algunos años. Sin embargo, al mismo tiempo ha surgido un formato que parece ocupar una zona gris dentro de las reglas de la plataforma: transmisiones en vivo de ASMR en las que algunas creadoras utilizan susurros, sonidos húmedos de la boca, respiración cercana al micrófono, contacto visual prolongado y una interacción diseñada para generar una fuerte sensación de intimidad con el espectador. Formalmente se presenta como entretenimiento o relajación, pero para parte de la audiencia la experiencia tiene una evidente connotación erótica.

La monetización de este contenido no depende de la desnudez ni de actos sexuales explícitos. Su éxito económico proviene de captar la atención durante largos periodos y estimular que los espectadores envíen regalos virtuales, que posteriormente se convierten en ingresos para la creadora. En ese sentido, el producto que realmente se comercializa no es el cuerpo, sino la expectativa, la insinuación y la simulación de cercanía emocional. Se trata de un modelo de negocio que explota una respuesta psicológica sin cruzar, al menos de forma evidente, las líneas que las políticas de la plataforma prohíben.

Esto no significa que todo el ASMR tenga un propósito erótico. Millones de personas consumen este tipo de contenido para relajarse, dormir o reducir el estrés, y muchos creadores producen ASMR completamente ajeno a cualquier intención sexual. Sin embargo, también existe un segmento que adopta recursos característicos de la seducción para atraer espectadores y maximizar la monetización. La diferencia entre ambos casos no siempre es clara, precisamente porque el contenido se mantiene dentro de un espacio de ambigüedad.

La discusión, por tanto, no debería centrarse en juzgar a quienes producen este contenido, sino en comprender el fenómeno. Si el principal atractivo de una transmisión consiste en provocar excitación mediante insinuaciones cuidadosamente diseñadas para obtener regalos e ingresos, quizá vale la pena preguntarse si seguimos hablando únicamente de ASMR o si estamos presenciando el nacimiento de una nueva categoría de entretenimiento erótico adaptada a las reglas y algoritmos de las plataformas digitales. Esa es una conversación que todavía se discute poco, pese a que millones de usuarios participan diariamente en ella.